
Un intento fallido por ocultar las emociones es uno de los inhibidores más grandes en una venta exitosa. Y la importancia de la emociones no es sólo del lado del cliente — tus emociones también son muy importantes.
La totalidad de las tendencias emocionales y de comportamiento de un individuo incluyen el cómo se ve, actúa, reacciona, habla, gesticula y, por supuesto, piensa. Cada persona en este planeta es diferente, dependiendo de sus experiencias y otros factores. Algunos estamos sobrecogidos por la ansiedad, la desconfianza, la inseguridad, el pesimismo, la depresión, la culpa, el mal humor, el cinismo, la impaciencia, el resentimiento, la indiferencia, y la lista continúa. Combina a dos personas: el vendedor y su cliente, cada uno con sus peculiaridades, y obtendrás un desastre.
Cada uno de nosotros tiene su ración de características negativas en su personalidad, pero las características negativas de la personalidad de un vendedor causan estragos en su habilidad para triunfar en las ventas. Entre menos fallas emocionales tenga un vendedor, mejor será para las ventas. Una personalidad sana y agradable es esencial para la sobrevivencia de un vendedor. Es por esto que el constante mejoramiento de uno mismo es vital; debes mejorarte a ti mismo como persona para poder obtener mejores resultados en las ventas.
Las mejoras inician con el simple hecho de hacer consciencia de algo. Las personas con mayor consciencia de sus sentimientos tienden a tener un mejor control sobre sus vidas. Y una vez que te des cuenta de tus debilidades internas, éstas deberán ser resueltas y no reprimidas. De lo contrario, siempre saldrán para expresarse de otra manera. Todos sabemos de alguien que dejó de fumar sólo para sustituir el mal hábito de fumar por el de comer demás, por ejemplo. Así que entiende bien tus deficiencias, y luego elimínalas.
Una razón por la cual es importante tu superación es que deberás revelarte a ti mismo como un ser humano ante tu cliente: un, esperemos, ser humano decente, no alguien que esté emocionalmente cerrado y acorazado. Los mejores vendedores son, por lo general, aquellos que son más capaces de mostrar sus emociones verdaderas, comunicar sus verdaderos sentimientos y tomar riesgos emocionales, esto incluye el bromear un poco. Anteriormente, hablé de las precauciones que hay que tomar con el humor, pero no te lo tomes tan a pecho. Relájate y diviértete un poco, así habrá más probabilidades de que tus compradores lo hagan también. Si tus clientes te ven como un “vendedor” en lugar de verte como un ser humano que trata de asistirle en algo, tienes un gran problema.
Alienta a tus clientes a expresar sus emociones, y siempre ten la precaución de respetarlas; tus clientes están tomando un riesgo al bajar la guardia contigo. Ten respeto por ellos, no los juzgues o discutas con ellos. Escucha el mensaje y aprende del mismo.
En el compromiso emocional está todo el dinero en el negocio de las ventas. Es por ello que una de las herramientas de venta más poderosas es ponerte en los zapatos de tu cliente. Los vendedores eficaces estructuran sus presentaciones en términos de las necesidades o problemas del cliente. Aunque he dicho anteriormente que los compradores necesitan mucha información, no necesitan saber todo acerca del producto que tú estás vendiendo, ellos sólo necesitan saber lo necesario para justificar su compra. Así que no lo bombardees con información demás.
Los mejores resultados se obtienen cuando los vendedores planean una experiencia de venta emocionalmente poderosa. Esto generalmente significa que debes encontrar maneras de mostrar más que de sólo decir. Los clientes absorben mucho mejor la información cuando involucras sus sentidos; es muy poco probable que se aburran. Algo aun más poderoso que mostrar es preguntar. Nunca digas nada que puedas preguntar. Entre más hable un cliente más probabilidad hay de que te compre. Las personas responden a sus propias palabras e ideas con mucha mayor convicción que a las de cualquier otra persona. Los vendedores exitosos reciben los comentarios de sus clientes y los usan para engancharlos en una conversación a cerca de sus inquietudes.
Aprende a reconocer los componentes necesarios para cada compra. Tu habilidad para sensibilizarte ante los sentimientos de otros no es sólo importante para las ventas, sino para todas tus relaciones. Pero no necesariamente te creas todas las razones que te ha dado tu cliente para comprar o no comprar. Con frecuencia los clientes no sabes exactamente qué es lo que quieren, así que algunas veces no es bueno tomar lo que dicen muy en serio. De cualquier manera, no discutas con ellos, mejor sintonízalos con la línea de emociones. Observa su lenguaje corporal, tono de voz y otros gestos. Practica leer todas estas pistas y verás cómo te guían hacia las emociones que harán que tus clientes te compren.
Por Robert Shinn
